A comienzos del siglo XX, el Cubismo propuso una nueva forma de mirar. Frente a la idea de representar el mundo desde un único punto de vista, artistas como Pablo Picasso y Georges Braque fragmentaron la realidad para mostrarla simultáneamente desde distintos ángulos. Las formas se descompusieron en planos, las figuras perdieron estabilidad y el espacio dejó de ser una ventana para convertirse en una construcción.
Más que reproducir lo visible, el Cubismo buscó comprenderlo. La geometría, la síntesis y la superposición de perspectivas permitieron revelar que toda imagen es también una forma de pensamiento.
Desde esa apertura surge Territorios efímeros: Cubismo – Arte en Movimiento. Esta muestra busca recorrer las huellas que dejó en la sensibilidad contemporánea. En las obras reunidas aparecen cuerpos fragmentados, rostros construidos desde múltiples planos, animales y objetos reducidos a estructuras esenciales, composiciones donde la forma se quiebra para reorganizarse de nuevas maneras.
Lo cubista aparece aquí como una actitud: la posibilidad de observar una misma realidad desde varias perspectivas a la vez. De aceptar que ninguna mirada es única ni definitiva.
Como parte de esta travesía visual la muestra funciona como una carta abierta compuesta por fragmentos. Un encuentro visual que sucede aquí y ahora, se reorganiza en nuevas formas y da paso a otra experiencia.
~ Nadezhda Kathryn, 2026